Catálogo de productos
Las eslingas de cable de acero Bezabala están diseñadas para elevar cargas de manera segura y eficiente, con materiales de alta calidad y cumpliendo los estándares de seguridad.
Su correcta elección, uso y mantenimiento son esenciales para garantizar un rendimiento óptimo y prolongar su vida útil.
La inspección periódica es fundamental para detectar desgaste y daños antes de que se produzca una rotura.
Permite verificar si el cable es adecuado para su uso y detectar defectos en otros elementos (poleas, ganchos, etc.) que pueden acelerar el desgaste.
Debe ser realizada por personal cualificado, con formación específica o experiencia práctica.
Toda inspección debe quedar documentada, firmada y registrada.
Seleccionar la eslinga adecuada según peso de la carga y forma de uso.
Determinar el diámetro del cable según tablas técnicas.
Para eslingas de 2, 3 o 4 ramales, respetar los ángulos de trabajo y garantizar que la carga sea simétrica: los ramales deben formar ángulos iguales con la vertical.
Uso dentro de los intervalos de temperatura recomendados: no reduce permanentemente la carga máxima al volver a temperatura ambiente.
No usar en soluciones ácidas ni expuesta a vapores ácidos.
Consultar al fabricante en caso de exposición a químicos, abrasión u otros agentes.
Para situaciones de alto riesgo (mar, elevación de personas, metales en fusión, materiales corrosivos), la carga máxima debe ser evaluada por personal competente.
La eslinga debe corresponder al pedido.
Comprobar certificado del fabricante.
Verificar que el marcado de identificación y carga máxima coinciden con el certificado.
Registrar todos los detalles de la eslinga.
Confirmar que el uso previsto coincide con las especificaciones.
Asegurar que la carga esté libre y sin elementos anclados.
Proteger la eslinga y la carga frente a aristas vivas.
Minimizar los esfuerzos dinámicos al iniciar y detener la elevación.
Conocer la masa de la carga y la ubicación del centro de gravedad (C.G.).
Eslingas de 1 o 2 ramales: puntos de enganche sobre el C.G., verticalmente.
Eslingas de 3 o 4 ramales: puntos de enganche distribuidos uniformemente alrededor del C.G.
Evitar ángulos menores a 15° con respecto a la vertical y mantener ángulos similares entre ramales.
Si la carga es asimétrica, ajustar la carga máxima según criterio de un especialista.
Usar accesorios adecuados: holgados, asentados correctamente, sin nudos ni torsiones.
Garantizar holgura suficiente en gaza y diámetro mínimo del bulón del gancho ≥ 2 veces el diámetro del cable.
En eslingas de varios ramales: orientar ganchos hacia afuera y no enrollar el cable alrededor del gancho.
Sistema corredizo: reducir carga máxima al 80% y alinear nudos para evitar torsión.
Mantener manos y cuerpo alejados de la eslinga.
Nunca situarse debajo de la carga.
Separar ramales no utilizados para reducir riesgo de balanceo.
Asegurar que la carga máxima de utilización supere la masa a levantar considerando todos los factores de reducción
Comprobar que el suelo es resistente y libre de obstáculos o personas.
Usar soportes para proteger la carga, la eslinga y el suelo.
Retirar la eslinga tras depositar la carga de forma segura.
No arrastrar ni rodar la carga sobre la eslinga.
Guardar en soportes específicos, nunca en el suelo.
Si se cuelga del gancho de una grúa, colocar los ganchos en una de las mallas superiores.
Para almacenamiento prolongado: limpiar, secar y proteger contra corrosión (engrasar ligeramente si es necesario).
Revisar antes de cada uso para detectar daños visibles.
Retirar del servicio si hay duda sobre seguridad, marcado ilegible o defectos visibles.
Inspección en profundidad cada 12 meses como mínimo; reducir intervalo según condiciones de trabajo.
Mantener registro documentado de todas las inspecciones.
Marcado ilegible o incompleto.
Desgaste, deformación o fisuras en ganchos, eslabones, casquillos o guardacabos.
Daños en terminaciones del cable, trenzado deshecho.
Alambres rotos según criterios técnicos (verificados en longitudes de referencia).
Deformaciones graves: cocas, aplastamiento, jaula de pájaro, cordón roto.
Desgaste ≥ 10% del diámetro nominal.
Corrosión o daños por calor.
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